domingo, 6 de noviembre de 2016

Carta al no-correspondido amor de mi vida

Está bien. Solo espero que sepas que nadie te va a amar como yo. Que he podido esperarte toda la vida, pero has preferido pasar de mí varias veces, aunque a pesar de ello haya seguido intentándolo ya me he cansado. Me he hartado de ser tan patética, estando ahí con esperanza después de todo esto. Bueno, los rollos y los líos y los tonteos se acabarán algún día. Si hubieras tratado la situación de otra manera, y hubieras tenido paciencia, yo habría seguido ahí como una amiga, esperándote para tener un futuro estable contigo. Pero no, no me voy a arrastrar más. Si me rechazas ahora cuando más te necesito, no voy a esperarte. Estaré ahí si realmente me necesitas, aunque no será justo. Pero yo sí cumplo con eso, porque sí me importas, y yo sí lo demuestro. No son palabras vacías. Sin embargo, tú dices estar, y cuando te necesito, desapareces. Realmente espero que seas todo lo feliz que se pueda ser con alguien, pero no lo serás tanto cómo podrías haber sido conmigo: pues sabes perfectamente que nadie será tan leal, ni dará tantísimo, ni tendrá tanta paciencia, ni amará como lo he hecho yo estos casi 5 años. Ha llegado el momento de estar bien, y de pasar página. De ser fuerte, independiente y de dejar de arrastrarme por nadie. Con esto me despido de ti, del irremediable amor de mi vida. Tengo un largo y tormentoso camino por delante, pero espero que si un día vuelves, haberme hecho lo suficientemente fuerte como para no volver a caer. Gracias por leerme. Aprenderé a levantarme sola, tú también tienes un camino por delante. Espero que encuentres a alguien con quien tatuarte, con quien ver las sagas Harry Potter y Resident Evil. Alguien dispuesta a dormir en la calle por ti. Alguien con quien pasar 10h seguidas jugando a la play, alguien que pelee por tu amor, alguien que lo aguante todo, que comparta tus aficiones, que salga a cenar contigo a tus restaurantes favoritos varias veces por semana. Que esté dispuesta a trabajar solo para poder sacarte de casa. Espero que encuentres el amor, pero recuerda esta frase: "Aceptamos el amor que creemos merecer."

sábado, 5 de noviembre de 2016

Vuelve a ser demasiado

Me agota demasiado esforzarme siempre por estar bien, por no pensar en ella porque sé que le importo una mierda aunque no lo admita.
¿Cómo puedo hacerlo...? Me agota intentar  estar bien constantemente... quiero dejar de estar mal y de tener que esforzarme por no estarlo, es demasiado agotador...

domingo, 30 de octubre de 2016

Cambio crucial

Algo crucial ha cambiado desde la última vez que escribí aquí.

Hablé con ella. Y la vi, vino a casa a cuidarme. Y fuimos amigas, amigas que sienten demasiado, pero que se comportan como amigas. Y fue genial verla... Y saber que me sigue mirando como antes, que me aprecia, que a pesar de todo, y de todas, sigue siendo cariñosa conmigo (en su justa medida).

Fue un regalo, esa tarde. Lo fue...
Y ahora, a veces discutimos, como siempre. Pero llevamos días siendo un apoyo y una amiga. Algo que necesitábamos las dos...

Será mucho más difícil, ya que estaba aprendiendo y me empezaba a ir bien sin ella. Y ahora tendré que aprender a superarlo, con ella a mi lado. Lo cual es bueno, por una parte, pero hará que me sea más difícil no volver a engancharme a ella.

Todo va como la seda, por el momento, después de todo ella sigue aquí, a diferencia de mis mejores "amigas", que se enfadan por no salir de fiesta con ellas. En fin.

Bueno, y he empezado a trabajar. El primer día, horrible. Pero ahora va como la seda.

martes, 25 de octubre de 2016

Esperanza.

Hace unas noches quise morir de nuevo. Pero algo cambió mi forma de pensar, y fue llegar a arrastrarme simplemente por 5 minutos de su ayuda. Solo 5 minutos para escuchar su voz y poder dormir. Estaba desgarradoramente mal y la necesitaba demasiado, tantísimo... Pero ella no me dio esos 5 minutos, no. Estuvo distante, se negó y acabó por desconectarse.

Varias veces me dijo que a pesar de nuestra situación, si yo la necesitaba, ella estaría ahí. Y anoche me demostró que eran solo palabras. Que no es así, que si estoy sola, colgando de una pendiente, no va a mover una mano para ayudarme a salir. Y entonces todo se reduce a que debería ser yo quien tenga la fuerza necesaria para salir de ahí...

Y así será. Por más que me arrastre, ya no soy nada. Ya no soy asunto suyo. Si quieres a alguien, le ayudas. Estás ahí realmente. Y ella me ha demostrado que diga lo que diga le importo más bien poco. Así que aquí estoy, levantándome sola una vez más.

Espero haber aprendido la lección. Llevo dos días hablando y viendo a gente nueva, saliendo, y me siento muy deprimida pero una gran parte del tiempo llego a estar muy contenta. Espero que la vida me sonría de nuevo y me enseñe a no depender de nadie, nunca más.

domingo, 23 de octubre de 2016

Necesito un descanso

No vale la pena vivir por vivir... No me compensa... No me compensa luchar las 24 horas del día por seguir viviendo, si son horas que se me hacen eternas. Si vivo un infierno helado donde los minutos son horas, y los ojos no lloran, sino sangran.

No me compensa vivir muriendo. Necesito descansar, salir de todo esto, alejarme del dolor, de la vida...

Enferma

Todo lo relacionado contigo me enferma, me amarga. Pensar en tu familia, amigxs, todo... Pensar en lo que compartíamos, que ahora compartes con ella... Dios, me enferma de tal manera...

sábado, 22 de octubre de 2016

Hecha trizas

Meses después de cortar mi relación con ella, me doy cuenta de que realmente es el final... De que al fin es otra quien toca su cuerpo y besa sus labios... A quien dedica sus palabras...

Me parte el alma...

viernes, 21 de octubre de 2016

Desesperación

Necesito tenerte en la cama conmigo... Necesito no saber lo que se. Necesito estar entre tus brazos en esta horrible tormenta... Necesito tu piel, y tu cuerpo... Tus caricias y tus besos... Te necesito... Necesito ser yo y no ella...
Odio que sea ella y no yo... No puedo ni podré olvidarlo, ni puedo soportarlo... No puedo perdonartelo... No puedo...

Dolor

Ya no hay esperanza... Duele demasiado...

jueves, 20 de octubre de 2016

Mis desdichas III.

La historia estaba escrita, pero no tenía que acabar así. No debería estar derramando todas estas lágrimas por ti. No te lo mereces... No, después de todo lo que sabes que he pasado por y para ti.

Cuando vuelvas a mí, pues sé que volverás... Antes morir que dejarte volver a mi... No volveré a hundirme en la mierda por nadie, ya no más...

Rendición

No puedo, de verdad que no puedo con ésto...

Ahora mismo no necesito tu amor, no lo quiero, puedes escupirselo a ella igual que haces con tus promesas. No necesito un trago que me haga olvidar. No necesito  amor de nadie, ni compasión, ni sexo.

Solo una bala... Una cuchilla, unos gramos de sacrificio y desolación. Solamente unas gotas de autocastigo... Solo notar cómo el filo de lo miserable roza mi piel, y me libera de ésta vida llena de dolor...

No saldré de ésta, no sin un rasguño.

De nuevo no puedo con mi alma.

Una vez más, busco en el exterior el amor que no hallo en ti. Una vez más me siento desesperada y sola, desamparada y perdida. Y tan sola... Miserable, humillada y vulnerable...

Todo por ti, por tu culpa, por hacer mal las cosas, por romper tu palabra. Quiero hablarte, porque siento tanta rabia... Y quiero soltarla contra ti. Quiero decirte lo injusto que es todo, decirte que lloro por tu culpa, que las noches se me hacen tan tristes y los días tan largos...

Quiero recordarte todo lo que me dijiste una vez, antes de lanzarme al abismo. Quiero recordarte que nadie te va a amar como yo, con tal devoción... Nadie va a sufrir por ti lo que he sufrido, ni a aguantar lo que he aguantado. Lo sabes...

Quiero decirte que no merezco esto. Y que a pesar de todo eso, no quiero volver a ti. Bueno, quiero, claro que quiero, muero por ello. Pero no volveré, otra vez no... Y si tengo que morir antes de caer en tus brazos que rompen promesas, lo haré. Lo haría de verdad.

Ésto es todo lo que has conseguido por hacer mal las cosas... Por devolverme de una forma tan cruel las situaciones del pasado. Porque un día no podías hacerme daño, y al día siguiente no existía para ti. Porque un día me amabas, y al siguiente no recordabas haber sentido por mi. Porque ayer solo estaba yo, y hoy le escribes a ella lo que solías decirme a mi. A pesar de que ayer... Ayer me dijiste que no me preocupase por ella. ¿Entiendes lo miserable que suena todo...?

No mereces ni siquiera estas palabras...

Ésta vez no.

Yo, siendo tan frágil. Y tú, siendo tan libre. Rompiendo todas tus promesas y rompiendo tu palabra. Tú disfrutando y yo entrando en la mierda.

Ya no me dejas más remedio... Me dejas sin fuerzas, en plena flaqueza, y ahora sí lo tengo decidido: voy a olvidarte.

Ésta vez seré justa conmigo mismo. Después del infierno en el que me has tenido tanto tiempo, después de romperme y deshacerme una última vez, seguía pensando y planeando volver a ti, cuando tú me lo pidieras. Pero ahora sí que ya no... Ya no.

Me he cansado de aguantar tanto, de soportar tanto, de seguir ahí. Me he cansado de que sea todo tan injusto, de haber aguantado tratos tan injustos y miserables. No quiero aguantar más mierdas.

Si vuelvo a levantarme, ya que no será por ti, no volveré a ti. Ésta vez no.

lunes, 17 de octubre de 2016

Dudas, futuro y coraza temporal

No sé qué hacer. Debería anular una parte de mi vida y dejarla ir, y olvidarla para siempre... Cero dramas, cero problemas, cero todo... No volvería a estar con estas continuas depresiones. Las dejaría atrás...

Pero es tan complicado. Es complicado porque en el fondo de todo y por mucho que cambie y disfrute y me mentalice, amo el núcleo de esa parte de mi vida.

Si escucho a todos a mi alrededor, a cada persona que me conoce y me aprecia, debería despegarme ya de ese núcleo. Y quiero hacerlo, realmente quiero. Pero en el fondo del todo de mi alma, no podré cuando llegue el momento. No podré y juro que sería lo mejor (tal vez).

En cuanto más lo pienso, más lo acabo dudando todo. Por eso debo de ser fuerte y mantener mi mente despejada. Me funcionó durante un tiempo la última vez hasta que se me fue a la mierda y caí, caí en la debilidad que me supone el no tener ese núcleo de esa parte de mi vida. Y volveré a caer, porque mi único mecanismo de defensa es crearme una coraza que me va salvando la vida, pero que con el tiempo se marchita y debería ser demasiado fuerte como para seguir manteniéndola.

Puedo de momento con ésta situación... Creo que ya sé mi final, sé cómo acabaré, no puedo engañarme... Pero seguiré intentando vivir, con esto y con todo, y el destino irá diciendo...

Música para leer el alma

No hay mejor manera para entender a alguien que dejarle saber qué canción te identifica en cada momento...

Al principio me identificaba demasiado con start again de RED, y con tell me you love me de Boy Epic.

Ahora he pasado de let me love you de Dj Snake a don't let me down de The Chainsmokers y de ahí a we don't talk anymore de Charlie Puth.

Me anima bastante cold water ya que me la ha dedicado alguien que realmente me quiere ver bien y eso me hace recordar que le importo realmente a alguien.

A ratos estoy bastante she wolf de Sia...

domingo, 16 de octubre de 2016

Conclusión

Puedo. Puedo con esto y más. No será fácil y necesitaré ayuda y apoyo de muchas cosas y fuentes... Pero puedo pasar por esto sola.

Eso creo.

Entre la vida y la muerte

Y al filo del suicidio. Apuntándome con una pistola y obligándome a vivir. Vivir o morir. Pasar ésta mierda y hacerme fuerte ya, o pulsar el gatillo. O apretar la cuchilla.

Calmando la crisis nerviosa

Ahora mismo, me encuentro a mi misma obligándome a mentalizarme. A centrarme. A eliminar toda la mierda de mi cabeza, tranquilizarme y pensar con claridad. Es la única terapia a la que puedo recurrir. Y me cuesta la vida, pero en fin. Es eso o, ya sabéis.

Intento pensar en que puedo con esto. Puedo hacer mi vida, sé que puedo. No necesito a nadie, ni a nada, me tengo a mí y si no puedo contar con nadie, tengo que poder controlar mi mente para salir de esta sin un rasguño. Tengo que mentalizarme y pensar que da igual todo. Nada importa. Nada, nada tiene valor, solo estoy yo, tengo que hacerme valer por mí misma y dejar de ser una marioneta de lo que los demás quieren que sea.

Una marioneta la cual llevo mucho tiempo siendo, actuando con miedo de qué dirán, qué me harán, y con miedo de que algo que haya hecho o dicho haya podido molestar a alguien. Es demasiado difícil, pero ahora mismo lo estoy intentando

¿Puedo con esto...?

Querido blog: ¿Cómo puedo aprender a no romperme? ¿Cómo puedo hacer que de una maldita vez no me afecte tantísimo todo lo que no merece tenerme afectada? ¿Cómo se puede sobrevivir en una vida tan llena de porquería hasta el cuello? ¿Por qué tengo que aguantar más de lo que merezco? ¿Y por qué no se me comprende? ¿Por qué absolutamente todo lo que hago es juzgado? ¿Por qué no se me reconoce todo lo que he aguantado, sufrido y superado, y se me deja de meter tanta mierda?

Todo esto se me va de las manos... No sé si soy lo suficientemente fuerte para aguantar todo esto...

Sigo bajando

Y de repente, bajón. Ya no es recaída, es un bajón tremendo. Ese momento en el que estabas por los suelos, y de golpe estás bajo tierra. Esto es una montaña rusa, voy subiendo muy, muy despacio, para que al llegar arriba haya un bache, o una caída bastante precipitada. No entiendo eso, no entiendo por qué me cuesta tanto llegar arriba, por qué al llegar tengo que caer... ¿Es que merezco o debo permanecer por los suelos? Dudo que lo merezca, no puede ser karma. Pero toda mi vida es así... Toda mi vida...

No hay nada que me mantenga ya, todo es demasiado inestable. Me encuentro en el borde de un precipicio desde que tengo uso de razón y lo único que hago es resbalar en la superficie. ¿Será la vida una prueba? ¿Será un curso intensivo para hacernos fuertes?

Esté lo contenta que esté, siempre me siento triste, y es un sentimiento que me sigue siempre, a todas partes. Es algo subliminal que no me deja disfrutar por mucho tiempo de los buenos momentos. Y si encima meto el pié en un hoyo cada vez que encuentro el sendero correcto, todo es muchísimo más tormentoso.

¿Realmente tengo que pasar por esto? Lo único que consigo es pensar más a menudo y más esperenazadamente en abandonar la vida y tirar la toalla. Aunque hay algo, no sé qué, que me hace negarme por completo a ni siquiera contemplar esa idea. Pero no podré estar así por mucho tiempo... No soy de piedra, puedo aguantar y aguantar pero acabaré consumiendome...

sábado, 15 de octubre de 2016

El elixir de la felicidad momentánea

Alcohol y amistad... Dos analgésicos que podríamos perfectamente encasillar como psicotrópicos. El elixir perfecto combinado con uno de los mayores apoyos existentes.

Basta con un poco de ambos en su justa medida para olvidarte de todos los problemas, al menos durante un rato...

Pero realmente te ayuda. Te sube la autoestima, pasas un buen rato, te diviertes... Sea cual sea tu problema, beber y bailar con amigxs absorbe por completo tus pensamientos negativos. Vale la pena esforzarse y salir de fiesta en los peores momentos... Disfrutar con las personas que realmente están ahí y dejarte llevar.

Sectumsempra

Durante años tuve la mala costumbre de autolesionarme cada vez que creía que lo necesitaba. Es decir, cuando me deprimia principalmente. Es algo muy complicado de explicar para mí ya que no era un vicio, era una necesidad, o al menos al principio lo era...

Empezó siendo una mera manera de llamar la atención, de pedir ayuda y apoyo.
Pasó a ser una necesidad... La necesidad de autocastigarme, de obligarme a que el dolor físico me haga olvidar el emocional, a sentirme satisfecha, a tener lo que pensaba que me merecía, a huir de toda emoción negativa y de todo sufrimiento llamando a la sensación de alivio que te produce ver correr tu propia sangre, ver cómo se te escapa una pequeñísima parte de tu vida y saber que puedes morir, pero que no lo harás.

Es aliviador a veces sentir que recibimos el castigo que merecemos. Nos hace sentir en paz. Al menos yo.
Esa época dejó en mí cicatrices que durarían tanto como durase mi cuerpo...

Al final, todo se convirtió en ese deseo de satisfacción y de alivio y se convirtió en vicio. Por necesidad, pero un vicio al fin y al cabo.

Cuando pude alejarme de eso y dejar de castigarme físicamente de esa manera, pasé sin darme cuenta a dar puñetazos cuando sentía rabia e impotencia, o simplemente me sentía deprimida. A día de hoy no hago ninguna de esas dos cosas, lo llevo todo como puedo y lo saco todo llorando con todas mis fuerzas. De esa manera acabo agotada, sin fuerzas para pensar en autocastigos...

Sectumsempra es un hechizo inventado por el Príncipe Mestizo (Severus Snape) para defenderse de sus enemigos, quienes le acosaban en la escuela, provocando cortes por el cuerpo de éstos.

Fanatismo

Dios, estos fandoms dan tanta vida a veces... Cuando vives algo de la manera en que yo vivo todos estos mundos fan, te metes de tal manera que lo disfrutas realmente. Te metes en esos dramas, esa fantasía, esas vidas, y es tan intenso... Es fanatismo puro y duro. Y no es bueno meterse tanto en la ficción, pues te aleja de la vida real, del mundo real. Pero a veces es lo único a lo que aferrarse, ya que los libros y las series siempre están ahí.

Los personajes me enamoran de tal manera que una ruptura entre ellxs es una ruptura conmigo. Y las buenas noticias lo son para mí también.

Tal vez este fanatismo se deba a alguna carencia en mi vida, o tal vez sea simplemente un hobby y no tenga nada de insano ni extraordinario. Quién sabe...

Altibajos

Como siempre, todo lo que sube, baja. Y con mi estado de ánimo no podía ser menos. Cada vez que todo va bien en mi vida, y me emociono y realmente empiezo a asomar la cabeza por lo alto del pozo, resbalo y vuelvo a caer.

Eso nos pasa a todxs, en realidad... No podemos estar arriba todo el tiempo. Y en mi vida, cada vez que estoy arriba duro tan poco que casi no puedo ni saborearlo. Estaba muy bien y de pronto me encuentro llorando de nuevo, sin motivación, ni rastro de la ilusión que tenía hace horas...

Es por eso que me identifico con la frase de un libro que leí hace unos meses. Toda salvación es temporal. Me recuerda que no puedes aferrarte a lo que te mantiene a flote, ya que nada dura para siempre. Por lo tanto lo que debo hacer es aprender a mantenerme en lo alto por mi misma, en vez de depender de ilusiones y de las cosas que me hacen estar bien.

Mi manera de sobrellevar las cosas es aferrarme y depender de aquello que me mantiene al margen de mis problemas. Un ejemplo es mi obsesión con las series y los mundos ficticios. Pero también suelo hacerlo con personas que me hacen sentir bien, y como escribo siempre, las personas te fallan y te dejan sin muletas en las que apoyarte.

¿Conclusión? Tengo que dejar de emocionarme cada vez que empiezo a levantar la cabeza. Debería crearme una estabilidad emocional en vez de una distracción.

viernes, 14 de octubre de 2016

"Death is your gift"

"La muerte es tu regalo". Es una frase de una de mis series favoritas de todos los tiempos. Una serie en la que la protagonista muere varias veces, pero sus amigxs lograr traerla de vuelta a la vida. Una serie en la que se tiene a la muerte como algo tranquilo y feliz, mientras que en la vida todo es dolor, remordimientos, sufrimiento.

Así mismo veo yo la muerte. La verdad es que no me da miedo morir, ya que no volvería a sentir dolor, no sufriría por haber muerto, ya que estaría apagada y no sentiría nada.

Pero este pensamiento es peligroso, pues es el que me lleva a esas tendencias autodestructivas y depresivas mías. Tendencias suicidas. No he aprendido s ver la muerte de esta manera a causa de la serie, sino que es mi propia visión, después de haberme planteado pasar a la muerte alguna vez. Pensaba en los pros y en los contras, y el único contra era el no herir a mi familia. Sé que no sufriría por ellxs, pero ellxs sufrirían por mí, y eso es egoísta por mi parte...

Pero no quiero morir. No quiero. Estoy bien con la vida ahora mismo, aunque esté mal a menudo. Pero veo la vida con curiosidad y no quiero perderme mi futuro. Quiero saber cómo acabaré, cómo será mi vida dentro de unos años. Con quién estaré, si tendré hijos, si será todo como siempre lo planeo.

Pero, sí, creo que la muerte es un regalo agridulce. Agrio por el apartarse de la vida y dulce por la salvación, por olvidarse de todo dolor.

Después de la tormenta llega la calma

Querido blog: he pasado unas semanas realmente apocalípticas. No salía de casa más que para mis obligaciones. Me encerraba en mi habitación con mis series y mi música, sin hablar con nadie, sin sociabilizar. No quería ni ver ni hablar a nadie.

Me apoyé en las dos personas que resulta que siempre están ahí, para mi sorpresa. Y gracias a ello empecé a estar entretenida, a hablar con alguien, no sólo conmigo misma. Empecé a tener conversaciones sanas con gente a la que le importaba tenerme entretenida y feliz, que se preocupaba por mí.

Me sentía sola, y rechazada, deprimida... La vida se me hacía amarga y no tenía interés por nada, todo era vacío. Estaba desanimada. Pero gracias a ellas no tenía tanto tiempo para pensar así.

De ahí, y apoyándome en un par de canciones que me identificaban, empecé a salir de ese hoyo en el que me encontraba una vez más. Empecé a buscar personas, a conocer gente, a sociabilizar, a salir de mi cascarón. Pasé de no tener a nadie con quien hablar y de estar realmente sola, a tener varias personas nuevas con quienes hablar y a quienes descubrir. Personas interesadas en mí, que me interesaba conocer.

Gracias a ello, nacieron mis ganas de salir, de hacer planes, de ir de fiesta. Y así empecé a planear tardes y fines de semana. De pasar todo el fin de semana en mi habitación, a oscuras y con el pc, a tener ganas de salir viernes, sábado, domingo, lunes, cada día.

Y ahora me siento un poco más feliz. Me siento más despierta y más libre que hace un par de semanas, cuando me sentía sola y rechazada. En momentos así siento que no dependo de nadie, que puedo hacer amigas cuando quiera, por mí misma... Y eso es algo que no solía pensar antes.

Ahora mismo solo quiero conocer más y más personas, saber qué me depararán, ponerme metas. Me siento ilusionada, incluso... Y me hacía mucha falta...
El hecho de que sea tan importante para mi como para compartirlo con vosotros, es el haberlo hecho por mí misma. Me hace sentir orgullo y satisfacción por mi parte...

Incluso empiezo a tomarme bien el hecho de estar sentimentalmente sola. Y eso creo que es un gran progreso.

Mundos fan

Siempre he vivido en mi propio mundo.
Desde que recuerdo, siempre he estado escribiendo poemas e historias, textos, y etc. Siempre he destacado por mi imaginación. Vivo las películas y las series, igual que los libros, de manera muy intensa. Siempre me he embarcado en las historias de las que he sido lectora o testigo. Y es algo que me apasiona, el conocer otros mundos y sentirme parte de ellxs.

Hay mundos que me gustan más y otros menos, pero todos me apasionan. A todos esos mundos los llamamos fandoms, que sería como mundo fan.

Algo que me encanta coleccionar es fotos, y sobretodo videos y frases de dichas historias. He llegado a crear muchas listas de frases, carpetas llenas de vídeos y de imágenes. También pósteres y recortes de revistas.

Mis géneros favoritos son la ciencia ficción, la fantasía... Las historias de criaturas, de magia. Me apasionan. Tengo una memoria muy buena para todas éstas historias, para las fechas y nombres, los acontecimientos de cada capítulo, película, libro que leo.

Apocalipsis en nuestras amistades

Si nos dejan caer
Si no nos tienden la mano.
Si nos empujan,
O nos hacen tropezar

Si nos hacen caer
Y nos sueltan la mano
Entonces,
¿Por qué les damos ese poder?
¿Por qué les ponemos nuestra vida en sus manos?

No podemos confiar en nadie ahora
Si nos fallan
Y caemos
¿Quién nos quedará?
¿Quién nos hará levantar,
Sino nosotrxs mismxs?

miércoles, 12 de octubre de 2016

Adicción = dependencia

¿Qué es lo que nos hace adictos? ¿Es lo que nos hace sentir esa cosa, persona o sustancia? ¿O es el cómo nos cambia, y cómo nos hace ser?

Unx no se hace adicto alguien simplemente porque es una persona bonita o interesante, va más allá. Será tal vez la serie de sensaciones que nos provoca el ver a esa persona, y el tenerla cerca. Todo depende. Depende de si esa persona siente algo recíproco con nosotrxs o no, en cuyo caso todo cambia.

Sin embargo, leí una vez que lo que nos hace adictos a la droga es el estado emocional y todo lo que nos envuelve. La necesidad de consumir equivale a la necesidad de escapar.

Puede que el amor y las sustancias psicotrópicas no sean tan diferentes. A veces la necesidad y la adicción (en su mayoría de casos) nos hace completamente dependientes. Tal vez dependemos de esa persona cuando no podemos estar bien con nosotrxs mismxs, pues a veces para una persona fuerte e independiente es mucho más fácil pasar por una ruptura y saber sobrellevarlo. Sin embargo, para las personas como yo, el hecho de no tener el pilar en el que se convierte nuestra pareja, nos supone un hundimiento.

Me gustaría acabar esto con una conclusión, pero ni siquiera yo la tengo.

El otoño más frío

Querido blog: lo intento. Después de 4 años, intento poder estar sola y no morir en el intento. Lo intento de verdad, con todas mis fuerzas. Pero hay factores que dificultan esta misión que hace unos años parecía que no iba a llegar jamás.

Canciones, fotos, frases hacen más difícil sobrellevar este suplicio. Una parte de mi se siente a gusto con mis logros emocionales, mientras que otra parte de mi simplemente quiere llorar.

De verdad que lo intento... Me apoyo en el hecho de que estoy haciendo amigas realmente. De que sé ahora quién está ahí y quién merece la pena. Pero este frío, esta lluvia lo complican todo. Pues esta era mi mejor época para estar con ella.

Pasábamos el frío y la lluvia en el sofá y en la cama, con pijamas gordos y suaves, con palomitas y manta, viendo películas o series, y era la mejor época del año. Y ahora ha llegado esa época tan especial, y me siento tan sola y vacía sin esos momentos...

Pero a la vez quisiera no tenerla aquí, porque su recuerdo me duele. Es demasiado lo que he llegado a sufrir, demasiado he aguantado, demasiado para mi alma y para mi mente. Y una parte de mi se aferra al orgullo para no querer verla y no hundirme. Pero yo verdaderamente no peco de orgullo... Por lo tanto mi orgullo es débil, y solamente logro llegar a esos pensamientos momentáneamente.

Ver una película sin ella está bien... Pero es triste. Estar en la cama sola es cómodo, pero realmente crea un vacío tan grande como su ausencia.
Y a veces, sumergirme en el universo de los libros y de esas series que tanto me gustan, lo es suficiente. A veces la fantasía no es lo suficientemente poderosa y se deja debilitar por el eterno poder de la añoranza y la soledad. De la nostalgia.

Amor propio vs abnegación

Hay veces en las que aquella persona a la que ignoraste resulta ser la que está ahí cuando tú te sientes ignoradx.

En ocasiones me sorprende que alguien esté ahí cuando yo no he estado en su momento. A veces tu mayor apoyo es quien menos esperabas que lo fuera.

Es un hecho que me hace sentir algo egoísta, y me hace sentir mal por las personas por las que gracias a ellas me siento bien ahora. Y como no puedo cambiar el pasado, quedo en deuda con ellas.

Sin embargo tenemos la idea de que alguien que nos aprecia nos va a apoyar, y va a estar ahí. Y no es así.

Siempre pienso en qué imagen tendrán los demás de mí, es algo que me da mucho que pensar, y algo que también me atormenta. Ya que no quiero herir a nadie. Si una vieja amiga te dice que estuvo enamorada de ti, y no es recíproco, ¿qué haces para no herir a esa persona al rechazarla?
El temor a no herir a lxs demás a menudo hace que nos hagamos daño a nosotrxs mismxs, que acabemos heridxs. Nos hace dejar de pensar en nosotrxs para pensar únicamente en lo que pensarán o cómo se sentirán. Nos hace aferrarnos a esas personas con el propósito de hacerlas sentir mejor, cuando lo único que necesitamos a veces es desprendernos de ellas.
A veces me siento egoísta por ello, pero supongo que es lo que hay.

Por lo tanto... ¿Intentamos estar ahí para lxs demás siempre que lo necesiten porque tal vez ellxs estarán para nosotrxs, independientemente de que nosotrxs tal vez acabemos agobiados y amarrados? ¿O simplemente hacemos lo que sintamos, y si necesitamos no estar ahí lo hacemos, porque si ellxs quieren sí que estarán para nosotrxs?

El amor a los demás contra el amor propio. El amor propio tiende a parecer egoísta, pero por el contrario es necesario ya que es lo único que nos queda una vez nos quedamos solxs. Y la abnegación sin embargo siempre es bien vista, aunque nos haga dejar de amarnos a nosotrxs mismxs.

lunes, 10 de octubre de 2016

Refugio

¿Por qué me juzgan por hallar refugio en las series, en las películas y en la música, si cuando me quito los auriculares el mundo a mi alrededor es un caos?

A veces es completamente necesario buscar refugio en algo que te aleje de la vida, y de tu entorno. Realmente lo es.

Y yo encuentro ese refugio en las series y en los libros. ¿Es tan difícil de entender? Se nos juzga cuando nos apasiona algo fantástico, irreal, algo de película. Se nos juzga por meternos demasiado en otro mundo, pero, ¿y si es lo que nos mantiene cuerdos?

Mundo real vs tu propio mundo

Hoy hablaré de la gente.
Me cuesta mucho que me guste la gente. Pongo muchos prejuicios a la hora de conocer a las personas. No suele interesarme la gente, ni relacionarme, ni hablar con los demás. Me gusta la gente que me gusta, pero es tan difícil que me guste la gente...

Y eso, es posible que de deba a que soy demasiado cohibida. Sé que la gente hiere, hace daño, a mí me lo han hecho. Y eso me hace desconfiar. Porque siento que no les voy a interesar, que me van a ver mal, no me van a dar la oportunidad de hacerme conocer. No me gusta hablar con la gente porque creo que muchas de las personas con las que me he topado son altamente superficiales. Normalmente la gente te juzga antes de conocerte, y mientras te conocen, y después también. O es la visión que tengo yo. Y por eso, me describo como estas personas.
La sociedad me ha convertido en eso, el dolor me ha hecho crearme mi propio escudo, en mi propio mundo, un mundo en el que lo mejor y lo más feliz es encerrarse en casa viendo series y películas. Y leyendo. Porque en la ficción la gente no es así, en la ficción la gente es increíble. Son personas que creamos para ser perfectas, y te crean expectativas. Y sabes que no encontrarás a nadie como Augustus Waters, como Luna Lovegood, como Once, Emma Bloom, Quentin Cold-water.

Y, ¿quién quiere salir al mundo exterior teniendo ese mundo solo para ti, en tu habitación...? Gente a quien tienes cuando te sientes sola, en páginas o en una pantalla. Gente que está ahí, que tal vez te haga llorar, pero te hacen amarlos...

Vivimos en una sociedad que nos hace necesitar escapar de la realidad. Hay gente que no lo necesita, algunos lo necesitarán puntualmente. Bien, pues yo no recuerdo ni un momento desde el inicio de la secundaria en el que no lo haya necesitado.

He sido juzgada y pisoteada demasiadas veces. Tantas que he querido arrancarme del mundo material, para desaparecer de la sociedad, de esta vida muerta e inhumana. E injusta. Pero aquí sigo, y según dicen, eso es de valientes. Aunque yo creo que simplemente es de cobardes...

Cuando extrañarla se hace tan duro

Querido blog: La echo de menos. La echo de menos, y a ella no parece importarle. Me recuerda mucho a lo que yo le hice en su momento. La ignoré cuando me necesitaba, le rompí el corazón, y el karma me lo está pagando, y no puedo quejarme porque sería demasiado egoísta. Pero es que la echo de menos...

Algunos días incluso nos odiamos, pero oh, cuando nos amamos... Nos amamos como nadie. Y parece que odiamos amarnos.
Echo de menos amarla carnalmente. Y echo de menos que se deje amar. Y echo de menos que ella me ame a mí, sobretodo cuando me lo demostraba con un par de palabras.

Pero ahora ella me demuestra lo contrario, y yo me rompo...
Ella necesita esto. Necesita este espacio. Y yo me consumo por ello, pero es que no puedo culparla...

Oh, blog, esto me está matando... ¿cómo puedo llorar de amor un día por ella, y al siguiente día estar llorando porque me ignora? Un día lo soy todo para ella, y al día siguiente parecemos dos extrañas.

¿A quién le lloro, blog, si ella es todo lo que necesito...?

Para hacerme comprender un mínimo por parte de los lectores

Acostumbro a ser juzgada por las decisiones que tomo. Y por las que no tomo, también. Todo el mundo, en realidad, ¿verdad?
Igual que todo el mundo ha sufrido, ha llorado. Mucha gente ha tenido tendencias suicidas alguna vez. Bien, pues a mí, esas tendencias, me persiguen. Desde bien pequeña.
Empecé a autolesionarme el primer año de secundaria, y desde entonces, de una forma u otra, lo he estado haciendo.

Pero no hablaré sobre eso hoy. Como he dicho antes, todos nos sentimos desdichados alguna vez, incluso a menudo. Una profesora me dijo una vez, tratando el tema del bullying, que incluso esas personas que provocan a otras las desdichas padecidas por mi persona, incluso esas personas, lloran al llegar a casa por una cosa u otra.
Solemos intensificar nuestros propios problemas hasta el punto de compararlos con problemas ajenos, y nuestros problemas siempre parecen tener más importancia que los de ese, o aquél.  Pero la verdad es que todos los problemas son relevantes en igual medida cuando se trata de uno mismo. No digo que sean más o menos graves, sino que no hay tipos de gravedad cuando se refiere a lo que nos hace daño. Si nos hace sufrir, nos hiere, tenga la importancia que tenga, es algo importante. Aunque sea un problema que para cualquier otra persona no sería nada.

Pues yo tiendo a intensificar mis propios problemas, pero también los de lxs demás. No sólo por empatía, sino por una especie de tendencia a la depresión. Pondré un ejemplo:
Pongamos que cometo un crimen. Pues, no sólo sufriré por el obvio hecho de haberle arrebatado la vida a alguien, sino que me torturaré a mi misma por haber herido a su familia, y amigos. Sí, me torturaría. También es algo a lo que tiendo hacer. Y algo que me destruiría es el ser juzgada por lxs demás. "Como todo el mundo", pensaréis. Sí, como todo el mundo...

Antes de vivir con ello, sería capaz de quitarme la vida. No temo a la muerte, ya que creo que es un regalo: el grandioso regalo de no volver a sentir dolor, ni lástima, ni miedo, nunca más.
Tampoco sufriría por mis seres queridos. Ya que no tendría vida y por lo tanto, tampoco emociones. Aunque eso me hace pensar que sería egoísta por mi parte.

Y aquí, así, con una reflexión a medias, termino por hoy.
Habéis estado dentro de mi cabeza por un rato, o tal vez no hayáis leído nada. Pero al menos he plasmado un trozo de mi mente hoy.
A los lectores, espero que lo disfrutéis.

Introducción a mi ser. Parte I

Bienvenidxs a mi diario. Este blog lo escribo desde mis adentros, desde mi alma, desde el refugio que es mi cabeza. El único refugio que tengo y que me mantiene en la fina línea entre la cordura y la locura. Entre la depresión y la felicidad.

Bien, es probable que nadie llegue a leer este blog. O que lo llegue a leer mucha gente, no hay forma de saberlo todavía.

Os contaré algo de mi. Pongamos que mi nombre, sea real o no, es Noelia.
Mi mente jamás ha estado ordenada, y mis sentimientos y emociones, tampoco. Siempre he recurrido a este tipo de ayuda, para no caer en profundas depresiones. Para no caer por precipicios infinitos que me alejarían de la vida material.
Nunca he actuado del todo tal cual lo he sentido, por ese mismo motivo. Mi mente crea unas cadenas que mi alma no puede manejar. Es por eso que me siento siempre peor de lo que debería.

Para muchas personas tendré una actitud indiferente, borde. Quienes me conozcan, sabrán que soy dulce, pero con tendencias un tanto depresivas. Pero nadie me conocerá realmente, ya que ni siquiera yo me conozco.

Espero crear un sendero en este blog hacia el descubrimiento de mí misma.
Muchas gracias a lxs que, a partir de ahora, serán lectores y testigos de mis desdichas.