"La muerte es tu regalo". Es una frase de una de mis series favoritas de todos los tiempos. Una serie en la que la protagonista muere varias veces, pero sus amigxs lograr traerla de vuelta a la vida. Una serie en la que se tiene a la muerte como algo tranquilo y feliz, mientras que en la vida todo es dolor, remordimientos, sufrimiento.
Así mismo veo yo la muerte. La verdad es que no me da miedo morir, ya que no volvería a sentir dolor, no sufriría por haber muerto, ya que estaría apagada y no sentiría nada.
Pero este pensamiento es peligroso, pues es el que me lleva a esas tendencias autodestructivas y depresivas mías. Tendencias suicidas. No he aprendido s ver la muerte de esta manera a causa de la serie, sino que es mi propia visión, después de haberme planteado pasar a la muerte alguna vez. Pensaba en los pros y en los contras, y el único contra era el no herir a mi familia. Sé que no sufriría por ellxs, pero ellxs sufrirían por mí, y eso es egoísta por mi parte...
Pero no quiero morir. No quiero. Estoy bien con la vida ahora mismo, aunque esté mal a menudo. Pero veo la vida con curiosidad y no quiero perderme mi futuro. Quiero saber cómo acabaré, cómo será mi vida dentro de unos años. Con quién estaré, si tendré hijos, si será todo como siempre lo planeo.
Pero, sí, creo que la muerte es un regalo agridulce. Agrio por el apartarse de la vida y dulce por la salvación, por olvidarse de todo dolor.
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