Como siempre, todo lo que sube, baja. Y con mi estado de ánimo no podía ser menos. Cada vez que todo va bien en mi vida, y me emociono y realmente empiezo a asomar la cabeza por lo alto del pozo, resbalo y vuelvo a caer.
Eso nos pasa a todxs, en realidad... No podemos estar arriba todo el tiempo. Y en mi vida, cada vez que estoy arriba duro tan poco que casi no puedo ni saborearlo. Estaba muy bien y de pronto me encuentro llorando de nuevo, sin motivación, ni rastro de la ilusión que tenía hace horas...
Es por eso que me identifico con la frase de un libro que leí hace unos meses. Toda salvación es temporal. Me recuerda que no puedes aferrarte a lo que te mantiene a flote, ya que nada dura para siempre. Por lo tanto lo que debo hacer es aprender a mantenerme en lo alto por mi misma, en vez de depender de ilusiones y de las cosas que me hacen estar bien.
Mi manera de sobrellevar las cosas es aferrarme y depender de aquello que me mantiene al margen de mis problemas. Un ejemplo es mi obsesión con las series y los mundos ficticios. Pero también suelo hacerlo con personas que me hacen sentir bien, y como escribo siempre, las personas te fallan y te dejan sin muletas en las que apoyarte.
¿Conclusión? Tengo que dejar de emocionarme cada vez que empiezo a levantar la cabeza. Debería crearme una estabilidad emocional en vez de una distracción.
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